Blog

QUERIDOS REYES MAGOS: DEVOLVEDLE LA VIDA A MI HERMANA

    El pasado mes de abril de 2016 se publicó una carta conmovedora en la revista de Tráfico y Seguridad Vial, en la sección de cartas, e-mails y redes sociales. Dadas las fechas en las que nos encontramos y el contenido de la misma, Autoescuela Carrió 3.0 ha considerado oportuno incluirla en su artículo mensual.

Queridos Reyes Magos:
Como ya me conocéis bien, ya sabéis que os voy a pedir que le devolváis la vida a mi hermana. Os pido aunque sean sólo 10 o 20 años, seguro que Sara aprovecharía cada minuto, como solía hacer hasta esa maldita noche que se cruzó en su camino a un conductor ebrio, que iba sin luces y contradirección por una autovía, y que las embistió a ella y a su moto.

En caso de que ese maravilloso regalo no lo pudierais conseguir, tengo algo en la recámara: ¿Sería posible que a partir de este año 2016 haya tolerancia cero para la conducción imprudente y temeraria?

¿Podrían quitarles el vehículo directamente a los conductores reincidentes en poner en juego la vida de peatones, ciclistas, motoristas y demás conductores y pasajeros?

¿No se podrían agilizar los trámites para que la violencia al conducir no deba esperar en los juzgados eternamente? La familia de Sara aún sigue esperando (3 años, 5 meses, 10 días)... Tolerancia cero a la conducción temeraria e imprudente. Da igual si te llamas James o José, si eres rico o un pobre desgraciado. ¿Cuántas víctimas más hacen falta para que nos tomemos en serio la violencia al conducir?

Carolina Díaz Díaz.

 

Después de leer la carta uno se queda perplejo, pensando en el sentido de la vida y en la irracionalidad de las personas... ¿es posible que nuestra vida cambie en cuestión de segundos? Ya hemos visto que sí, pero... ¿hemos cambiado nuestras conductas al volante durante este 2016?

Según el Estudio de Prevalencia del Consumo de Alcohol y Drogas de 2015, el 12% de los conductores dieron positivo por consumo de alcohol o de drogas. Aunque esta cifra parezca ser positiva, realmente no lo es, si tenemos en cuenta que ese 12% pone su vida y la de los demás en juego. Además, entre el 4 y el 30% de los conductores reconoce conducir después de haber consumido drogas (dato muy alarmante). ¿Cuántas víctimas más hacen falta para que nos tomemos en serio la violencia al conducir? Esa era una de las preguntas que Carolina formulaba en su carta y a la que deberíamos responder cada uno de nosotros dando ejemplo al volante.

     Durante estas fechas de comidas, cenas y reencuentros recuerda que las malas prácticas no valen la pena y que entre todos podemos evitar situaciones trágicas como la que hemos expuesto anteriormente. Así que… no te dejes llevar y no te conviertas en “ese conductor temerario” del que todos hablan. Al volante… ¡márcate un 0.0!

Díaz Díaz, C. (2016). Queridos Reyes Magos. Tráfico y Seguridad Vial, 235, 64.

Buscar